La oración cambia la historia.
Cuando el pueblo de Dios se levanta en unidad, en humillación y en intercesión, los cielos se abren. No somos espectadores: somos protagonistas espirituales en lo que Dios está haciendo en nuestra tierra.
“Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra.”
— Salmo 2:8
«¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas?»
— Salmo 2:1–9
Líbranos del caos y del espíritu de anarquía. Que Jesucristo reine sobre esta nación.
Bendecimos y cubrimos con la sangre de Cristo a todos los participantes de marchas, para que haya paz.
Señor, guárdanos de la polarización. No queremos identificarnos con ideologías humanas, sino con tu Reino.
Espíritu de perdón y reconciliación, ven sobre esta nación.
Arrestamos el espíritu de muerte y destrucción en el nombre de Jesús.
Sanamos los corazones heridos, que haya perdón, reconciliación y restitución en cada rincón del país.
«¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas?»
— Salmo 2:1–9Líbranos del caos y del espíritu de anarquía. Que Jesucristo reine sobre esta nación.
Bendecimos y cubrimos con la sangre de Cristo a todos los participantes de marchas, para que haya paz.
Señor, guárdanos de la polarización. No queremos identificarnos con ideologías humanas, sino con tu Reino.
Espíritu de perdón y reconciliación, ven sobre esta nación.
Arrestamos el espíritu de muerte y destrucción en el nombre de Jesús.
Sanamos los corazones heridos, que haya perdón, reconciliación y restitución en cada rincón del país.
Despierta tu iglesia, Señor, para que se levante en oración y defina lo que está a punto de acontecer.
Prepara tu iglesia para recoger la gran cosecha que vendrá con el avivamiento.
Haznos cerillos encendidos por tu fuego, para prender un avivamiento que transforme ciudades.
Danos entendimiento y revelación, para que Satanás no robe tu mover.
Levanta cada iglesia Maranatha en cada ciudad como representantes de tu poder, que hagan famoso el nombre de Jesús.
Bendice y haz crecer cada iglesia Maranatha, que sean cabeza y no cola en los montes que les diste.
Úsanos como instrumentos de salvación, consuelo, amor, restauración y restitución en esta nación.
Padre bueno, mira nuestro país y danos abundante gracia para prevalecer en oración por nuestra nación.
Rociamos con la sangre de Cristo toda nuestra nación para que el poder del Espíritu Santo descienda con poder.
Pedimos legiones de ángeles en las regiones celestes para interferencia espiritual sobre los príncipes de anarquía, caos y destrucción.
Tomamos autoridad como cuerpo de Cristo para arrestar y prohibir la estrategia de Satanás de levantar motines y disturbios.
Fundamento Bíblico
1 Timoteo 2:3–4
Esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.
Apocalipsis 8:3–5
Nuestras oraciones no son en vano: suben ante Dios como incienso y provocan una respuesta divina sobre la tierra.
1 Pedro 3:12
Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones.
2 Crónicas 16:9
Los ojos de Jehová contemplan toda la tierra para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con Él.
Mateo 24:14
El evangelio será predicado en todo el mundo… ¡y entonces vendrá el fin!
Mateo 28:18–19
Toda potestad le ha sido dada a Jesús. ¡Vamos y hagamos discípulos a todas las naciones!